Alojamientos rurales en Moratalla (Murcia)

Turismo Slow

AVANZA DESPACIO Y LLEGARÁS PRONTO

Lo mejor no hacer nada y poder disfrutar de todo el entorno practicando  el Turismo Slow y como no su filosofía Slow.
En esta Filosofía el  protagonista eres tu y tu entorno, sin prisas ni agobios ni excursiones marcadas por horas desenfrenantes. Disfrutando de la gastronomía y de la buena compañía de una buena lumbre y como no, de  la madre Naturaleza.

En la actualidad vivimos a tal velocidad que es casi imposible salirse de la tendencia, aun cuando deseemos frenar. Y así es como aumentan las consultas con el médico y el estrés llega a picos desconocidos. Para el turismo SLOW  el sujeto es la persona y no el paquete turístico, de manera que cuando se habla de producto turístico el componente principal es el atractivo cultural de naturaleza y gastronomía local.

Es muy importante destacar la denominada cultura de la hospitalidad, en la que la comunidad receptiva del turismo esté convencida de pertenecer a la calidad de artesanos del trato.
Pero hay quienes elegimos vivir distinto y apostamos por la vida sana y fuera de esta lucha contra el reloj. Somos los quienes hemos  elegido la cultura slow(lento) como forma de vida. Este movimiento propone calmar las actividades humanas que tenemos del día a día y recuperar el control del tiempo, para así no quedar sometido.

La idea es que poder las personas tomarse el tiempo necesario para disfrutar de distintas actividades e invitar a disfrutar de las cosas importantes de la vida, en forma tranquila y relajada viviendo cada momento con gran intensidad,sin excursiones organizadas ,mejor disfrutar con tranquilidad y poder convivir con la familia y la naturaleza en pleno equilibrio.

Slow Food nació en el pueblito de Bra, en el Piemonte (norte de Italia), en 1986, para responder -en defensa de las tradiciones gastronómicas y el placer de la degustación- a la difusión del fast food de origen norteamericano. De la mesa, elSlow Food pasó a otros campos, abriendo un amplio debate sobre la lentitud, sobre los ritmos de vida compatibles con la calidad de vida. Petrini propone tres criterios fundamentales: “la comida debe ser ‘buena’ desde el punto de vista del sabor, ‘limpia’ desde el punto de vista del medio ambiente, y finalmente ‘justa’ que significa retribuida de manera adecuada a quienes producen la materia prima”.

El turismo slow es una manera diferente de disfrutar del tiempo libre . Es preciso reconocer que el tiempo de libre es nuestro tiempo de libertad, donde la persona se libera del opresivo mundo global en el que es considerado un simple individuo despojado de la calidad espiritual de ser sí mismo. Para el turismo slow el sujeto es la persona y no el paquete turístico, de manera que cuando se habla de producto turístico el componente principal es el atractivo cultural, complementándose con los otros atractivos, entre ellos el paisaje, los servicios, etc. Es muy importante destacar la denominada cultura de la hospitalidad, en la que todos estemos convencidos de pertenecer a la calidad de artesanos del trato.

Intentamos que en nuestros ALOJAMIENTOS reine el  silencio, no se venga con ningún tipo de prisa ni agobio, ni esos viajes tan programados llenos de estrés, donde el viajero no disfruta del entorno si no que intenta de ver en el menor espacio tiempo, el máximo de ciudades o entornos es decir no ve nada, nosotros intentamos que vengan con calma y poder disfrutar, de  los mejores lugares de nuestras Sierras Altas de Moratalla su gastronomía y de un buen dia junto a la chimenea, lo que se pretende es que se lleven un buen sabor de boca de nuestro entorno, disfrutando de nuestros cinco sentidos en todo su esplendor, caminando por un sendero, o comiendo una comida típica del lugar.

FILOSOFÍA  DE UN  BUEN VIAJERO SLOW

  • Elegir una zona limitada, que no sea muy grande, de una región (Campo de San Juán, Béjar, Sabinar o Calar de la Santa)
  • Permanecer por lo menos una semana en el destino elegido.
  • Escoger alojamientos pequeños, refugios, casas rurales.
  • Frecuentar los mismos lugares para conocer y tener contacto con la gente del lugar ,comprar en las tiendas donde va la gente del sitio (panaderías, restaurantes, colmados)
  • Evitar tener que desplazarse en coche en la medida de lo posible. A pie se tiene un mayor contacto con la gente y el lugar.
  • Llevar menos guías turísticas y más libros del destino para entregarse al placer de la lectura.
  • Llevar la cámara fotográfica  y contemplar o dibujar los sitios en un cuaderno de viaje.
  • Hacer picnic y evitar comer cada día en un restaurante.
  • Pasear, montar en bici,  apuntarse a clases de cocina. de pintura, de escultura o de baile.
  • Dejarse llevar por el pensamiento de no hacer nada para desconectar por completo de la rutina diaria.